Desde hace tantos años que no disfrutaba que ya se me había olvidado
como era aquello, tantos años metido en una relación destructiva de
amor/odio, gritos, peleas, broncas, y a todo esto con mi hijo por
medio, y durante todo ese tiempo olvide como amar, como querer, como
disfrutar.
Y en poco tiempo he pasado por unas cuantas relaciones, algunas sin pena ni gloria, otras totalmente destructivas, una que fue un "no puede ser" y otra que se convirtió en un "no me quieres pero yo tampoco te demuestro lo contrario"....
Con ese baggage encima, la otra noche, mire a los ojos de mi amada y sentí que en realidad, no había amado nunca, que la atracción que había sentido por otras mujeres era totalmente insuficiente en comparación con lo que sentía ahora, y que por fin, había encontrado a mi alma gemela.
Hoy estoy en su casa, cocinando para su familia, y me siento integrado, querido, amado, y sobre todo, me siento muy bien, muy a gusto, en mi salsa. Hoy me he levantado con ella por la mañana, he llevado a su hija al cole y hemos desayunado junto a su madre, y no me siento rechazado, no me siento criticado, repito, me siento excelentemente.
Y puede, que si mi vida personal se arregla, vuelva a tener ganas de continuar con mi proyecto personal, mi carrera profesional, para todo lo que he luchado durante años, para sentirme bien y con los demás.
Y todo, todo absolutamente se lo debo a ella, y gustoso de contraer esta deuda.
Adina, Paula, preciosa, te quiero, tu me estas enseñando a ser feliz.
Y en poco tiempo he pasado por unas cuantas relaciones, algunas sin pena ni gloria, otras totalmente destructivas, una que fue un "no puede ser" y otra que se convirtió en un "no me quieres pero yo tampoco te demuestro lo contrario"....
Con ese baggage encima, la otra noche, mire a los ojos de mi amada y sentí que en realidad, no había amado nunca, que la atracción que había sentido por otras mujeres era totalmente insuficiente en comparación con lo que sentía ahora, y que por fin, había encontrado a mi alma gemela.
Hoy estoy en su casa, cocinando para su familia, y me siento integrado, querido, amado, y sobre todo, me siento muy bien, muy a gusto, en mi salsa. Hoy me he levantado con ella por la mañana, he llevado a su hija al cole y hemos desayunado junto a su madre, y no me siento rechazado, no me siento criticado, repito, me siento excelentemente.
Y puede, que si mi vida personal se arregla, vuelva a tener ganas de continuar con mi proyecto personal, mi carrera profesional, para todo lo que he luchado durante años, para sentirme bien y con los demás.
Y todo, todo absolutamente se lo debo a ella, y gustoso de contraer esta deuda.
Adina, Paula, preciosa, te quiero, tu me estas enseñando a ser feliz.


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