Esta noche he recibido una noticia de la forma mas triste que se puede recibir, sin que nadie te la diga.
Mi hermana pequeña me ha llamado y me ha comentado que hace unos cuantos días hubo un accidente en la carretera de la coruña, y que alguien le ha comentado que uno de los ocupantes era de la misma calle en donde habíamos crecido.
Busque por Google por las palabras adecuadas y no encontraba gran cosa, al final, para no comerme la cabeza, busque directamente por el nombre de todos y cada uno de mis vecinos, para despejar dudas.
La cruda realidad a veces es mas sádica de lo que uno puede imaginar, el primer nombre a buscar, el mas querido de mis vecinos, al que consideraba mi medio hermano, había sido el triste actor de tan maldita noticia.
Eduardo Martin-Esperanza González-Mayo, entre los mejores, el mejor, entre los mas cariñosos, el mas tierno, un pedazo de buena persona sin discusión, sin maldad, sin arrogancia...

A Edu le queríamos todos, siempre hay de todo en una comunidad, pero Edu era un cacho pan, bueno como el solo, siempre sonriendo, siempre alegrando a los demás. Aquel chaval es del típico del que nunca podrías decir nada malo, por que no tenia nada malo, no tenia mal fondo, todo lo contrario, era un encanto.
Realmente nos pasábamos el día en el jardín, jugábamos a lo que juegan los niños, mi memoria no llega a tanto, pero os podéis imaginar. El era único, no recuerdo a nadie con tanta buena fe encima, con un corazón tan grande, de pequeño y de mayor.
Pero el no tuvo suerte, pasa a veces, cuando eramos pequeños una noticia triste no sacudió en nuestra inocencia, Gardenuchi, Gardenia, su querida hermana, tan buena y cariñosa como el murió. El siempre la llevó en su corazón, y ya de mayores me comentaba con amargura cuanto la echaba de menos.
Volví a encontrarme años mas tarde con el, cuando cada uno ya vivíamos en sitios diferentes, a través de Jordi, otro colega con el que salia a menudo. Como el era de los que no entiende de rencores ni de olvidos, esa amistad continuaba viva, y seguía siendo el mismo de siempre, un chaval estupendo, genial.
Se apuntaba a nuestras fiestas, nosotros a las suyas, y mis hermanas siempre que lo veían sonreían recordando al pequeño Edu.
La ultima vez que lo vi, fue en la despedida de soltero de uno de mis cuñados, estaba en un bar con sus amigos, y nos pasamos una noche inolvidable, como siempre, te llenaba el corazón.
Después de aquello, siempre de vez en cuando le recordaba y me prometía que le tenia que llamar, pero siempre surgía un problema o pasaba el tiempo, y demore durante mucho tiempo el volverlo a llamar.
Siempre que buscaba por mi agenda del móvil ahí le tenia, al gran y estupendo Edu, a ese gran amigo de la infancia, a ese gran chaval.
Yo por mi parte haré como que no ha pasado nada y ahí le dejare, para cada vez que lo vuelva a ver en mi agenda piense en todo lo que era por un instante, e inocentemente piense en llamarle como si yo siguiera sin saber nada, supongo que no le importara que vuelva a olvidarme.
Mañana llamaremos a sus padres, no se ni que podre decirles, no encaro bien perder a alguien querido, y tampoco se como darles el pésame, sírvanse estas lineas como pequeño homenaje a ese gran chaval, mi medio hermano.
Te quiero Edu, supongo que las lagrimas que anegan mis ojos no servirán para borrar la angustia de tu perdida, eras un gran tipo, el mejor.



