Hola, amigos. Me llamo Vladímir, soy ruso, vivo en San Petersburgo, trabajo de momento en Corea del Sur y he aparecido aquí gracias a la cortesía del señor McCano, a quien encontré por casualidad, buscando una información de cómo pueden coexistir el budismo y la música tan apasionada en la personalidad de Nacho Cano. Es que las dos cosas (el budismo y la música), así como la obra del grupo Mecano son mis grandes aficiones. Me gustaron los textos de McCano y así nos pusimos en contacto.
Estudié en la Universidad, luego enseñé ruso a los estudiantes de América Latina, después enseñé español a los niños, trabajé de intérprete, pasé meses inolvidables en España (vagando en busca de trabajo entre Barcelona y Valencia, viajando por autoestop, durmiendo debajo de los árboles, y, al final de aquel viaje, cantando en un restaurante de Madrid). Ahora soy profesor de ruso, estoy en Corea, rodeado de belleza y armonía, pero mi espríitu aún no puede encontrar paz, contemplando desde arriba las olas verdes del Mediterráneo, la Rambla, las tascas de Madrid cerca de la Plaza de la Paja, donde tomaba yo cerveza con bocadillo de calamares, el terciopelo del cielo de Valencia y los callejones estrechitos de Zaragoza... Y la gente, tan viváz y amable... Es natural que no pude evitar la tentación de escribir una novela de mis aventuras (así como de la vida en Rusia) que fue publicada hace un mes. Se llama La Paella.
Sí, señores. La belleza es lo único que me interesa y atrae actualmente. He perdido demasiado tiempo en las discusiones políticas que devoran el alma. No quiero más dedicarme a lo que nos divide, sino a lo que nos une. Sin embargo, si álguien me pregunta algo acerca del señor Putin o sobre la democracia, no podré negarme a tratar de satisfacer su curiosidad.
Agradezco su amable atención.
Cordiales saludos.
Vladímir
P.S. Creo que, al objeto de provocar más comentarios lo antes posible, tendría que escribir la llamada democracia o algo por el estilo, pero no quiero acudir a esas manipulaciones.


Tranqui Vladimir, tiempo al tiempo, la gente que llega a mi blog lo hace por que encuentra alguno de mis post en google, todo es cuestión de tiempo.
Estoy tranquilo, hombre, que no me interesa el camino a la gloria, sino a la sabiduría...
Bravo!!!!