Hoy es el día en que España miraba hacia el futuro, con miedo, con timidez, con angustia.
El día 20 de Noviembre de 1975 un afectadisimo Arias Navarro comunicaba a los Españoles la muerte de el dictador.
Ese día en muchos hogares se celebraba la muerte del hijo puta que trajo de cabeza a toda España y mantuvo el odio entre los Españoles, ese mismo dictador que asesino a muchos españoles por pensar diferente, por ser diferentes, por querer otra España.
Y pese a que desgraciados como los de Democracia Nacional se dediquen a invitar a miembros del Ku Klux Klan, para alentar a sus cachorrillos a el fascismo racista y homofobo, otros desgraciados vayan al valle de los caídos a rendir homenaje a sus muertos, y alguno que otro pase por la Plaza de Oriente con ganas de dar por culo, muchos recordaremos este día como el día de la libertad, el día que se nos devolvió el derecho a decidir sobre nuestros destinos y el destino de una nación.
Franco, espero que los cimientos del valle de los caídos ceda y esa puta cruz se hunda clavando ese antro que contiene tus restos hasta el infierno como mínimo, jódete cabrón por que muchos lo único que recordamos de aquel día, es que no había colegio...


Hace once años, cuando estaba yo en Zaragoza, oí decir de Franco: "Era una bestia, pero, cuando él, toda la gente tenía trabajo". Me lo dijeron un camarero y un camionero. En Rusia lo mismo se dice a menudo de Stalin, aunque se aprecia primero "el orden" que existía. La pregunta ¿a qué precio? no tiene sentido, porque desde el mismo principio es evidente que dicho precio es considerado razonable por el interlocutor. Cualquier tipo de lógica es impotente en tales casos. Para que uno cambie de creencias, se necesita un choque emocional más fuerte que el que experimenta aquel, al haberse quedado sin trabajo o al ver un desmadre total en la vida social.
Ja, otro que tal baila el tal Stalin, un par de generaciones tendrán que pasar para que este tipo de sentimientos equivocados desaparezcan, y lo peor es que para cuando se olviden, aparecerá otro dictador de turno al que nadie vera venir....
El tema es que gobernó 40 años, y de forma llámale indirecta, llámale hereditaria sigue presente en muchos aspectos a día de hoy a más de 30 años de su muerte.
Plantó el germen del odio y sigue dando sus frutos, abonó la tierra a base de bien.
Bueno, habria que decir que todo el merito no era solo suyo, tenia toda una cohorte de hijosdeputa bastardos...
Eso si, cierto es que ahi dejo la cagada, para que la limpien las generaciones venideras.