Y me refiero al que motiva a las personas a hablar, a comunicarse, a compartir vivencias.
Hoy he pasado al lado de Padre Damian a cobrar un trabajo, y al ir hacia alli, he visto un garito irlandes con buena pinta (chiquitito, oscuro, e iluminado con varios neones de los colores de la bandera irlandesa.
Al volver del cobro, me he parado en un quiosko, me he comprado el Muy, y me he metido en el irlandes a tomarme una buena pinta de Guinnes. Deliciosa, as usual, pero lo curioso ha venido despues cuando dos personas que tenia a mi lado se han puesto a hablar conmigo, no recuerdo bien por que, pero muy amables, debian rondar los sesenta, mas o menos, y hablaban de la vida tal y como lo hacen los que ya llevan un tiempo por aqui, y coincidencias de la vida, su hijo es diseñador, como yo.
Y estas son las pequeñas cosas que me hacen feliz, esos espacios delimitados en los cuales no pasa el tiempo y parece que estuvieras en otro mundo, eso, en un bar cualquiera, no ocurre....


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