Despues de pasar como tres meses pensando que ibamos a Granada, pues no, me doy cuenta de que ibamos a Cordoba, a la boda de un primo de mi pequeña irlandesa, asi que el viernes nos embutimos en el coche de mi suegro como pudimos (la silla del niño se come casi un asiento y medio, con lo cual quedaba el otro uno y medio para mi señora y para mi) y tomamos camino de Andalucia, ahi es ná.
Gracias a la tia de mi pequeña irlandesa, nos metimos en un piso que habia para estudiantes pero que estaba vacio este fin de semana, y acomodandonos como pudimos, dejamos las cosas y tiramos a ver un poco de Cordoba, pateo tremendo de noche y vuelta al piso, no quiero ni recordar lo que me dolian las piernas de haberme metido en el coche cinco horas para luego patearme media ciudad, y me costo dios y ayuda dormir.
A la mañana siguiente y despues de un frugal desayuno, comenzamos la ginkana de visitar cordoba, tela, no veas tu si se patea en esos lugares.
Me llamo la atención una persiana echa de esparto o vete tu a saber el que, pero que a la vez que daba sombra permitia entrar el aire, punto para los cordobeses.

Aunque la cantidad de fotos es abrumadora, voy a limitarme a unas cuantas por aquello de no hacer un post inmensamente largo.
Pase a ver el Guadalquivir, puesto que hubiera sido todo un pecado no hacerlo estando en Cordoba, pese a que por el calor echaba una peste inmensa, hasta tropezones de algas habia en el agua...

Despues de caminar un buen rato entre callejuelas estrechas, llegamos a la mezquita, y vaya mezquita, aunque por fuera y debido a las inclemencias del tiempo y las mil burradas de la historia estaba un poco echo polvo, se podia apreciar que lo que se cocia alli dentro en un principio no fue lo que se termino de fraguar al final (de musulman a cristiana, que desastre...).

Por dentro era realmente cautivador, la maravilla que habian creado los arabes dejaba a cualquiera con la boca abierta, tuve que sentarme un rato en un banco a disfrutar de aquello, se notaba como aquella gente buscaba la tranquilidad y el frescor que se respiraba alli dentro, y lo habian logrado efectivamente con arcos que minimizaban el eco y daban penumbra al lugar.
Si algo le gusto a mi hijo, fue una de las vidrieras que en medio de la oscuridad reinante brillaba con fuerza en el suelo.

Impresionante el trabajo mozarabe en las partes tocadas por los cristianos.

Por supuesto, la iglesia como siempre forrada, oro, plata, venga mas oro, venga mas plata, y mientras la gente muriendose de hambre...(que asco por dios).

Lo mas agradable fue ver que aun con todo el lujo y boato de la iglesia, las palomas seguian campando a sus anchas por la catedral.

Hubo algo que me cabreo sobremanera, la entrada a la mezquita es de seis euros, y sin embargo los cordobeses no pagan, ¿que pasa?¿que el resto de los españoles no pagamos con nuestros impuestos todo eso?, menuda panda de chorizos. De todas formas, y gracias a la entrada, pudimos entrar en el museo que habia al lado para llenar nuestras almas de mas cosas caras de la iglesia, y para recordarme nuevamente que eran, son, y seran, una panda de mangantes.
Anyway, tuve la oportunidad de ver una variedad de citrico que desconocia, la Toronja (Toronja Citrus Paradis), peazo de bicho, si casi era tan grande como mi cabeza (y eso que soy un tanto cabezon...)

Despues de aquello continuamos por las callejuelas a ver un poco mas de Cordoba, y me lleve varias sorpresas, una de ellas fue esta:

Y la siguiente fue esta:

Para quien no lo sepa, que se documente aqui.
En fin, que nos dimos un pateo inmenso, volvimos a comer a casa de la tia y nos fuimos a ver el piso de los novios, menuda envidia peazo de piso tenian los chavales, un pisazo en toda regla, asi cualquiera se casa, que diablos.
Ya de noche salimos todos de juerga por cordoba a tomarnos unas birras con la hermana de mi pequeña irlandesa y el novio de esta, para luego encontrarnos mas tarde con el hermano del novio y mas tarde aun con el novio, que se casaba al dia siguiente. Quede como recuerdo la puñetera casualidad de poner el temporizador en la camara, salir corriendo, y encontrarse con esto:

Al dia siguiente todos medio resacosos y cansados, nos levantamos corriendo al ritmos de los multiples avisos de mi suegro de que se largaba a la misa, todos corriendo a la boda con la corbata en la cabeza y la chaqueta del reves, los ojos rojos y un aliento a alcoholico de miedo.
Llegamos justitos (pero que muy justito) y tiramos el arroz bombeado para no jorobar (aunque al novio se le metio un grano en la oreja y no se lo podia sacar...)

Luego como media hora de trayecto hasta la finca donde celebraban la boda, todo muy bonito, hubo hasta rejoneo (si se dice asi), rebujito (fino con 7up), mucha cerveza y chopitos y rabas pa picar.

En fin, que con toda la tristeza del mundo y despues del peazo de banquete que nos ofrecieron los novios, nos tuvimos que pirar a Madrid, y todo para encontrarme con esto:

cambiando las aceras

calle nueva

Y encima ni siquiera podia pasar con el perro al parque por que estaba todo alquitranado, esto en pleno septiembre, una vergüenza vamos, que es un barrio muy nuevo, estaba todo perfecto, y ale, a justificar gastos el ayuntamiento, menudo morro que tienen.
Aun asi, ha sido un fin de semana increible, la familia de mi pequeña irlandesa de lo mas cariñosa, atenta y agradable, se portaron genial con todos nosotros y me demostraron lo cariñosa que puede llegar a ser de verdad una familia.
Mu majos, mil gracias.


Vaya envidia de viajecito...
Te he mandado un mail al correo de Madritel. Léelo, please, y ya me contestas. Un besazo.