Es algo que siempre me ha dado mucha rabia, al leer un libro, ver una serie, etc, el que cuando estan comiendo, y ves esos alimentos tan maravillosos, no les puedas hincar el diente...
Y es que por ej. cuando era pequeño y veia Heidi, se me desacia la boca pensando en aquellos panecillos que le hacia el abuelo, tan tiernos, jugosos, frescos, ummm, me lo imaginaba como algo realmente rico, y fijate, encontre no hace mucho algo por el estilo, el pan de leche, de la "Bella Easo" y algunas otras marcas, es justo el tipo de bollo que uno podia imaginarse cuando veia Heidi.
Pero el problema sobrevino con Tolkien y sus Lembas, el pan del camino, el pan de los Elfos, aquella especie de galleta que daba tanto vigor y fuerza, que le hacia a uno sentir bien, fuerte y lleno. Aquellas mismas galletas que Gollum odiaba y que a Sam, pese a desear algo mejor que llevarse a la boca, le ayudaban a seguir adelante pensando en los Elfos.
Pues bien, existen, y probablemente Tolkien probo alguna vez un tipo de galleta similar que le indujo a crear aquella en sus narraciones, hoy en dia se llaman Digestive, de McVities, que ahora es Fontaneda.

A mi gusto, y esta es mi opinion, cuando son las nueve o diez de la noche y sigo currando en la oficina, son el complemento ideal para matar el gusanillo, un buen Earl Grey y unas cuantas Digestives, y te quedas como si te hubieras dado un atracon, muy lejos de la sensación que te da comerte una ensalada, y sin la pesadez de un buen osobuco.
En serio, nada como las Lembas para continuar el curro....


Escribir un comentario